ORACIÓN ANCESTRAL DE PROTECCIÓN
Madre Tierra, raíz que sostiene mis pasos,
Ancestros que caminan detrás de mí,
fuerzas sagradas que guardan mi camino:
Hoy me coloco bajo su amparo.
Que ninguna palabra malintencionada me alcance,
que ninguna mirada de daño encuentre entrada,
que ninguna energía que no me pertenece
pueda permanecer en mi cuerpo, en mi casa ni en mi camino.
Tezcatlipoca, Señor del Espejo Humeante,
obsidiana sagrada que todo lo ve:
mira por mí, camina conmigo
y refleja hacia la oscuridad aquello que venga contra mí.
Que tu espejo revele lo oculto,
que tu noche me cubra,
que tu fuerza cierre toda puerta al daño
y que nada contrario a mi destino pueda tocarme.
Que mis ancestros sean mi espalda,
que la Tierra sea mi raíz,
que el fuego sea mi fuerza,
que el agua limpie mi camino
y que el viento se lleve todo aquello que no me pertenece.
Camino protegido.
Camino acompañado.
Camino en mi fuerza.
Lo que venga con amor, que permanezca.
Lo que venga con daño, que sea apartado.
Lo que no me pertenece, que vuelva a su origen sin tocarme.
Así queda sellado mi cuerpo,
mi espíritu, mi casa y mi camino.
En la Tierra me afirmo.
En mis ancestros me sostengo.
En la obsidiana me protejo.
Y bajo la mirada de Tezcatlipoca,
ningún mal encuentra morada en mí. ORACIÓN ANCESTRAL DE PROTECCIÓN
Madre Tierra, raíz que sostiene mis pasos,
Ancestros que caminan detrás de mí,
fuerzas sagradas que guardan mi camino:
Hoy me coloco bajo su amparo.
Que ninguna palabra malintencionada me alcance,
que ninguna mirada de daño encuentre entrada,
que ninguna energía que no me pertenece
pueda permanecer en mi cuerpo, en mi casa ni en mi camino.
Tezcatlipoca, Señor del Espejo Humeante,
obsidiana sagrada que todo lo ve:
mira por mí, camina conmigo
y refleja hacia la oscuridad aquello que venga contra mí.
Que tu espejo revele lo oculto,
que tu noche me cubra,
que tu fuerza cierre toda puerta al daño
y que nada contrario a mi destino pueda tocarme.
Que mis ancestros sean mi espalda,
que la Tierra sea mi raíz,
que el fuego sea mi fuerza,
que el agua limpie mi camino
y que el viento se lleve todo aquello que no me pertenece.
Camino protegido.
Camino acompañado.
Camino en mi fuerza.
Lo que venga con amor, que permanezca.
Lo que venga con daño, que sea apartado.
Lo que no me pertenece, que vuelva a su origen sin tocarme.
Así queda sellado mi cuerpo,
mi espíritu, mi casa y mi camino.
En la Tierra me afirmo.
En mis ancestros me sostengo.
En la obsidiana me protejo.
Y bajo la mirada de Tezcatlipoca,
ningún mal encuentra morada en mí.

